Arbeláez · Cundinamarca · Colombia
De las montañas de Cundinamarca, entre 1550 y 1600 m.s.n.m., nace un café que lleva el peso de una historia y la gratitud de una segunda oportunidad.
El nombre que lo dice todo
Diciembre de 2023 nos llegó como un golpe triple: un accidente en moto, el robo de nuestro carro y un atentado que puso en riesgo nuestras vidas. Tres golpes en un solo mes. En ese momento, cuando todo parecía derrumbarse, encontramos algo que no esperábamos encontrar: gratitud.
Gratitud de seguir aquí. De levantarnos. De poder soñar de nuevo. Y de ese diciembre oscuro nació el nombre que hoy lleva este café.
Barak — del hebreo בָּרַךְ — significa bendecir, arrodillarse, rendirle reverencia a lo que es más grande que uno. Aparece más de 330 veces en las Escrituras. No es solo una palabra, es un acto: reconocer que hay gracia incluso en el caos.
Cada taza de K-FE BARAK es eso: la prueba de que de los momentos más duros pueden nacer las cosas más hermosas.
Arbeláez · Cundinamarca
Esta finca no cayó del cielo. Fue un sueño que tardó años en materializarse, y que llegó de la manera que llegan las bendiciones reales: a través de conexiones genuinas y de decir sí en el momento justo.
Lo que empezó como arrendar un pequeño espacio en las montañas de Cundinamarca fue creciendo junto con nosotros, hasta que la finca pasó de ser un arriendo a ser nuestra. Un pedazo de tierra donde sembramos no solo café, sino propósito.
Aquí cultivamos cuatro lotes: Castillo 1, Castillo 2, Borbónica 1 y Borbónica 2. Cada uno con su propia personalidad, su propio microclima, su propia historia dentro de la historia grande.
Ingeniería + naturaleza + café
Soy estudiante de ingeniería mecánica. Y cuando me puse a pensar en el nombre de este proyecto, quise que llevara el mismo rigor que le exijo a todo lo que hago: que tuviera peso, que tuviera significado real, que no fuera solo un nombre bonito.
En la tabla periódica, K es el símbolo del Potasio — elemento número 19, fundamental para la vida de las plantas, para el desarrollo del grano, para que el suelo tenga la fuerza de producir algo extraordinario. Fe es el Hierro — número 26, el elemento que le da estructura, que está en la sangre y en la tierra al mismo tiempo.
Juntos, K-Fe suena exactamente como "café". Pero escritos así, significan algo más: que todo lo que existe, incluso una taza de café, tiene una explicación química. Que el mundo está hecho de elementos que se combinan con precisión. Que detrás de algo aparentemente simple hay una ciencia que lo sostiene todo.
Ese es K-FE BARAK: café que se puede tomar con los ojos cerrados y entender con los ojos abiertos.
Nuestras variedades
Variedad · Lote 1
Resistente y elegante. El Castillo es una variedad colombiana desarrollada por Cenicafé que combina la resistencia a la roya con una taza limpia y equilibrada. En nuestro primer lote expresa notas achocolatadas con acidez suave y cuerpo medio.
Variedad · Lote 2
El mismo carácter Castillo, pero con la personalidad que le imprime su microclima particular en la ladera. Más frutal, con una acidez más viva. Los dos lotes revelan cómo el suelo y la exposición solar cambian todo.
Variedad · Lote 3
La Bourbon es una de las variedades más antiguas y respetadas del mundo. Delicada, compleja, difícil de cultivar — y por eso mismo extraordinaria. Nuestro primer lote Borbónica entrega una taza con profundidad aromática y una dulzura que no necesita explicación.
Variedad · Lote 4
El segundo lote Borbónica crece en condiciones ligeramente distintas y nos regala un perfil con más cuerpo y notas que recuerdan a frutos rojos maduros. Para quien busca un café de especialidad que lo sorprenda en cada taza.
De la cereza a la taza
Recogemos solo las cerezas en su punto exacto de madurez, una a una, a mano. No hay atajos aquí.
El mismo día de la cosecha, la cereza se despulpa para preservar la frescura del grano.
El grano fermenta en agua durante el tiempo exacto que necesita para desarrollar su perfil de sabor sin defectos.
El pergamino se extiende sobre lonas y se seca de manera uniforme, con control constante de temperatura y humedad.
Sácale el máximo
17g café · 220ml agua · 2 min
Agua a 85°C. Muele medio. Carga el AeroPress invertido, vierte el agua, revuelve 10 segundos y deja reposar 1 minuto. Presiona despacio en 30 segundos. Concentrado, limpio y sin amargura — ideal para resaltar las notas frutales de la Borbónica.
15g café · 250ml agua · 3 min
Agua a 92°C, muele medio-fino. Humedece el filtro, pre-infusiona con 30ml y espera 30 segundos. Luego vierte en espiral lenta en dos o tres tiempos. El V60 es el método más honesto: no esconde nada, muestra todo lo que el café tiene — y el K-FE BARAK tiene mucho.
15g café · 250ml agua · 4 min
Agua a 93°C, muele grueso. Vierte, revuelve suavemente y espera 4 minutos completos antes de presionar. No apresures el pistón. La prensa francesa entrega el cuerpo más completo del café — con la Borbónica el resultado es redondo, profundo y memorable.
10g café · 200ml agua · al gusto
El método más nuestro. Agua hirviendo en olla, café molido medio-grueso, filtro de tela — el famoso "calzón". Se vierte despacio y se deja colar sin afanes. No hay protocolo que le gane a la memoria del primer café que alguien te preparó en una cocina de campo. El Castillo en olleta es puro origen.
Presentación
El diseño de K-FE BARAK lleva la misma lógica que su nombre: ciencia y propósito en la misma imagen. Los elementos K y Fe de la tabla periódica en nuestra etiqueta son un guiño a quienes saben que el mejor café empieza en el suelo.
100% Arábica de altura. Origen único Colombia. Tostado cuidadoso que respeta el trabajo de la finca. Disponible en presentación de 340g para filtrado, moka y prensa francesa.